jueves, 10 de diciembre de 2015

LA GOTA





Lo viejo fue depuesto para que lo nuevo naciera; al haber un renacimiento debe coexistir un sacrificio, pero no se debe desperdiciar ni lo positivo o negativo del pasado, de cuya existencia hemos vivido. Hay que tomar en cuenta que en cada desconstrucción permanecen muchas verdades, consideradas y bienaventuradas, enlazados estrechamente con lo nuevo; es por esta razón que, lo nuevo no podría ser lo que es sin lo viejo y lo ideal seria un cambio…..pero de conciencia.
Esta desconstrucción debe ser humilde, real y colmada de profunda voluntad, para poder construir, el desprendimiento es esencial e inminente. Sin embargo algunas personas son especialistas en colocarse mascaras de hierro, con el único propósito de derribarlas ellos mismos. Algunos demoledores, por crear primero prejuicios antipáticos y luego exterminándolo con sus propias acciones y “huella”. Factores sobran! la idolatría, la adicción, la mentira, el ansia, la codicia, individualismos, el protagonismo………que se intenta mantener a toda costa, con resultados que posteriormente se afrontan entre caminos angostos, accidentados y dispersos.