“arrepentirse” significa “cambiar tu mente.”
La total definición bíblica del arrepentimiento, es cambiar de mentalidad, mismo que resulta en un cambio de acciones y actitudes.
Escucha a los predicadores: las primeras palabras registradas que dijo Juan el Bautista ([4]Mateo3:2), Jesús ([5]Mateo 4:17,[6] Marcos 1:15) y los doce apóstoles cuando se les envió fueron de arrepentirse ([7]Marcos 6:12) y las repitió Pedro después de Pentecostés. ([8]Hechos 2:38)
Encuentra el sentido: arrepentirse en el Nuevo Testamento siempre significa cambiar de opinión como en griego original, nunca se refiere a solo lamentarse, el cual es un significado moderno que no pertenece a la Biblia. Haz clic para encontrar el significado original.
Cambia: arrepentirse implica rechazar lo viejo y dirigirse hacia lo nuevo. Jesús dijo:Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame ([9]Mateo16:24).
Arrepentirse lleva a creer: Jesús dijo "arrepentíos y creed en el evangelio"([10]Marcos 1:15).
Reconoce que no has estado a la altura: sin importar que seas joven o anciano, o que hayas sido una persona "buena" o "mala", comprende que nadie está a la altura de la gloria de Dios. Al igual que Job (del Antiguo Testamento), hemos errado y necesitamos reconocer nuestros defectos. Por cuanto todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios ([11]Romanos 3:23).
Entristécete de manera devota: la tristeza puede llevar al arrepentimiento (al decidirse por hacer las cosas según lo que dice Dios) o a la decepción. ([12]2Corintios 7:10) Porque la tristeza que es conforme a la voluntad de Dios produce un arrepentimiento que conduce a la salvación, sin dejar pesar; pero la tristeza del mundo produce muerte. La tristeza según la voluntad de Dios lleva a arrepentirse.
Sé humilde: arrepentirse implica que reconozcas tu concepción errónea sobre las cosas relativas a Dios. Dios resiste a los soberbios pero da gracia a los humildes([13]Santiago 4:6).
No seas pasivo: Me invocaréis, y vendréis a rogarme, y yo os escucharé. Me buscaréis y me encontraréis, cuando me busquéis de todo corazón ([14]Jeremías 29:12-13[15] ).
Espera ser recompensado: Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que es remunerador de los que le buscan ([16]Hebreos11:6).
Prepárate para ser bautizado: el bautismo es la señal externa de que una persona está preparada para escuchar la palabra de Dios y cumplirla. Entonces los que habían recibido su palabra (los que se arrepintieron) fueron bautizados([17]Hechos2:41). Cuando todo el pueblo y los recaudadores de impuestos le oyeron, reconocieron la justicia de Dios, siendo bautizados con el bautismo de Juan. Pero los fariseos y los intérpretes de la ley rechazaron los propósitos de Dios para con ellos, al no ser bautizados por Juan (Lucas 7:29-30[18]).
Pide, busca y llama a la puerta: esta es la voluntad de Dios. A medida que nos arrepintamos a lo que Jesús quiere, haremos lo que nos dice. En particular, pide el Espíritu Santo: Y yo (Jesús) os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. O suponed que a uno de vosotros que es padre, su hijo le pide pan; ¿acaso le dará una piedra? O si le pide un pescado; ¿acaso le dará una serpiente en lugar del pescado? O si le pide un huevo; ¿acaso le dará un escorpión? Pues si vosotros siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan? (Lucas 11:9-13[19])
Sigue a Jesús: una vez que Dios haya aceptado tu arrepentimiento, entonces permanece humilde y sigue a Jesús (1Pedro 4:1-11[20]).